ISSN 0798 1015

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Vol. 41 (Nº 13) Año 2020. Pág. 7

Relación entre inteligencia emocional percibida y ansiedad en estudiantes universitarios

Relationship between perceived emotional intelligence and anxiety in college students

BOJÓRQUEZ, Cecilia I. 1 y MOROYOQUI, Shayuri G. 2

Recibido:27/12/2019 • Aprobado: 25/03/2020 • Publicado: 16/04/2020


Contenido

1. Introducción

2. Metodología

3. Resultados

4. Conclusiones

Referencias bibliográficas


RESUMEN:

El objetivo del estudio fue, conocer la relación entre inteligencia emocional percibida y ansiedad en universitarios. El diseño fue correlacional. La muestra fue de 100 estudiantes de 18-31 años. Los resultados arrojaron que la mayoría de los jóvenes presentan una adecuada inteligencia emocional, sin embargo, se encontró que todos caen dentro de un rango de medio a alto en ansiedad. Se establecieron correlaciones significativas entre ansiedad estado y ansiedad rasgo, existió relación positiva en la dimensión de reparación emocional.
Palabras clave: Ansiedad estado, ansiedad rasgo, inteligencia emocional, estudiantes universitarios.

ABSTRACT:

The objective of the study was to know the relationship between perceived emotional intelligence and anxiety in college students. The design was correlational. The sample was 100 students aged 18-31. The results showed that most young people have adequate emotional intelligence, however, they were found to all fall within a medium to high range in anxiety. Significant correlations were established between state anxiety and trait anxiety, there was positive relationship in the emotional repair dimension
Keywords: Anxiety status, anxiety trait, emotional intelligence, college students.

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1. Introducción

La presente investigación tiene como propósito llevar a cabo una exploración inicial sobre la relación entre inteligencia emocional percibida y la ansiedad en un contexto de estudiantes universitarios del estado de Sonora (Mexico). A través del tiempo hasta la actualidad, se ha visto la necesidad de estudiar y comprender todo lo que rodea al ser humano. El poder medir las cosas que los seres humanos son capaces de realizar, se volvió indispensable para explicar la propia evolución (Ardila, 2011).

La inteligencia en la actualidad por si sola es un elemento sobresaliente, por lo tanto, se intenta valorar por medio de pruebas estandarizadas el coeficiente intelectual que presenta cada persona, sin embargo, con el paso del tiempo se fueron identificando distintas formas de visualizarla y distinguirla (Ardila, 2011). Por ello, es posible encontrar otro tipo de inteligencia que dentro de la psicología hace referencia a la Inteligencia Emocional (IE), que según el modelo de Mayer y Salovey (citado en Fernández-Berrocal y Extremera, 2005) es el conjunto de habilidades para la identificación, procesamiento y manejo de las emociones. El gradual desarrollo de la IE ha hecho posible la verificación de correlaciones que se pueden crear entre distintas variables, por ejemplo: estrés, rendimiento académico, calidad de vida, entre otros. Por ello, algunos autores han realizado investigaciones a estudiantes de distintos niveles educativos, para poder evidenciar el lugar que ocupan las emociones en la vida de toda persona con el fin de mejorarla (Sánchez, León y Barragán, 2015; Ferragut y Fierro, 2012; y Villaseñor, 2010).

Toda emoción tiene una reacción fisiológica en las personas, ya sea agradable o desagradable que le permite al individuo desenvolverse en distintas circunstancias. Por ejemplo, si se retoma el constructo de la felicidad, esta puede influir a un sujeto en su bienestar. Por otro lado, el estrés y la ansiedad pueden provocar emociones negativas que generen enfermedades o afectar la calidad de vida del ser humano (Hernández, 2009).

Si bien se sabe, los seres humanos están en constante cambio, lo que implica que siempre estén en busca de la evolución, lo que trae consigo una serie de factores de riesgo para ellos mismos, pues, con la aparición de nuevas exigencias se originan aspectos negativos como lo son la ansiedad, el estrés, la angustia y el miedo (Cardona, Pérez, Rivera, Gómez y Reyes, 2015).

Para Marqueta, Jiménez, Beamonte, Gargallo y Nerín (2010), la ansiedad es una emoción negativa que provoca en los individuos sentimientos de preocupación, tensión y nerviosismo, asimismo, estimula al sistema nervioso y causa expresiones conductuales. Por lo que, se ha vuelto un problema psicológico con gran prevalencia en la sociedad moderna, trayendo consigo la formación de nuevos trastornos y problemas emocionales (Guillen y Buela, 2011).

1.1. Antecedentes

Con el paso del tiempo la Inteligencia emocional ha tenido un gran auge para las ciencias sociales, sobre todo para la psicología y la educación. Pero a pesar de ello, es un tema relativamente nuevo ya que tuvieron que pasar muchos años para que se realizaran investigaciones al respecto. Sin embargo, en la actualidad ya se reconoce y se le ha asignado un valor significativo a las emociones y al potencial humano (Contini, 2005).

Picasso, Lizano y Anduaga (2016), llevaron a cabo una investigación para determinar el nivel de estrés académico e inteligencia emocional y la relación entre ambas variables en estudiantes de odontología. Para la recolección de datos se aplicaron el inventario sisco y el trait meta mood scale versión en español por Fernández y otros (2004). Los resultados mostraron que más de la mitad de los estudiantes presentaron momentos de preocupación o nerviosismo durante el semestre. Las reacciones sobresalientes fueron somnolencia, dolores de cabeza, fatiga crónica, problemas de concentración, ansiedad, angustia e inquietud.

De igual manera, González y Hernández (2017), realizaron un estudio con el objetivo de estimar la relación entre el nivel de ansiedad y el rendimiento académico en estudiantes universitarios. Para la recolección de datos utilizó la escala de autoevaluación de ansiedad de Zung, los datos personales, socioeconómicos y académicos de los estudiantes. De acuerdo a la información obtenida 420 jóvenes no cumplían con criterios de ansiedad, 499 presentaban ansiedad mínima y el 15% presentó ansiedad marcada o severa, además, poco más del 1% presentó ansiedad en grado máximo. La presencia de ansiedad marcada o severa fue mayor en las mujeres.

Asimismo, la inteligencia emocional es un tema que se ha tratado de explorar y describir a detalle en las últimas generaciones, sin embargo, aunque existan multitud de estudios relacionados es necesario plantearla en la época actual ya que, así como hay avances tecnológicos también existen cambios en los seres humanos (Guevara, 2011).

Por ello, la fundación UNAM (2014) considera que la práctica adecuada de la inteligencia emocional puede ayudar a solucionar problemas y a amoldarse de forma eficaz a las exigencias que se presentan en el día a día. Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (2015) demuestra que más del 2% de toda la población cuenta con altas capacidades intelectuales, no obstante, la mayoría de las personas no logra el éxito académico por la falta de desarrollo de inteligencia emocional.

Haciendo énfasis en cómo las personas se van formando a lo largo de los años se ha descubierto que, por ser seres emocionales todos deben de mantener un control y un buen equilibrio con los sentimientos, por lo tanto, estar conscientes de ello hace que se pueda enfrentar de manera más sana los problemas. Así mismo, permite la adaptación con mayor facilidad a los cambios que se presentan constantemente (Alonso, Esteban, Calatayud, Alamar y Egido, 2006).

Al tomar como muestra a una población que está entrando a una nueva fase, resulta interesante conocer cómo les ayuda tener conciencia sobre sí mismos o les afecta la falta de la misma, es decir, el estudiante universitario se ve forzado a modificar y desarrollar habilidades para una buena adaptación al entorno, por lo tanto, la exigencia constante que percibe lo lleva a alterar sus estados emocionales lo que implica saber regularse y de esa manera sobrellevar cualquier situación que le genere molestias, o bien, puede presentar prevención de sintomatología negativa a la hora de enfrentar nuevos retos (López, 2008).

En la búsqueda de estudios semejantes al tema se encontraron mayoritariamente en alumnos de primarias o secundarias. Sin embargo Garcia, Ortega, Rivera, Romero y Benitez (2013) realizaron un estudio con universitarios del estado de Hidalgo centrado en las habilidades emocionales percibidas, pero sin relacionarlas con la parte de la inteligencia emocional. Lo anterior refleja que en el ámbito de la educación superior queda parcialmente inexplorada esta area dentro de la región mexicana, lo que lleva a establecer el siguiente cuestionamiento: ¿Cuál es la relación que existe entre la inteligencia emocional y la ansiedad en estudiantes universitarios?

En este sentido el presente estudio busca contribuir a una mejor comprensión de cómo es que las variables de IE y la Ansiedad están correlacionadas de alguna manera y cómo estas afectan a la vida de los estudiantes universitarios, por lo que, en un futuro se vería conveniente tomar como base esta, para desarrollar o perfeccionar habilidades que tienen los estudiantes sobre sí mismos para un mejor desenvolvimiento frente a situaciones desagradables.

Los objetivos específicos de la presente investigación fueron: conocer el nivel de inteligencia emocional percibida de un grupo limitado de estudiantes universitarios y conocer el nivel de ansiedad presentada en estudiantes universitarios.

2. Metodología

2.1. Tipo de Investigación

Se trata de un estudio no experimental de tipo descriptivo y correlacional.

2.2. Participantes

La población de este estudio se conformó por 100 estudiantes universitarios elegidos de forma intencional o por conveniencia, de los cuales 62 fueron mujeres y 38 varones.

2.3. Instrumentos

Para la recolección de datos se utilizaron dos instrumentos de medición, los cuales se describen a continuación:

Uno fue el trait meta mood scale-24 (TMMS-24) en su versión en español por Fernández-Berrocal, Extremera y Ramos (2004), que es un test de autoinforme que permite valorar la inteligencia emocional percibida. El instrumento se compone por tres escalas que son atención, que es percibida como el grado en que las personas creen prestar atención a sus sentimientos; claridad, que se define dependiendo de cómo los sujetos creen percibir sus emociones y reparación, que se entiende como la capacidad de los individuos para regular sus estados emocionales, además cuenta con una consistencia interna de más de .80 para cada factor.

El otro fue, el inventario de ansiedad rasgo y estado (IDARE), que es la versión al español del State-Trait Ansity Inventary (STAI), el cual se constituye por dos dimensiones, la ansiedad como rasgo y la ansiedad como estado, que fue hecho para personas sin síntomas psiquiátricos. Este inventario consta de 40 frases que los sujetos utilizan para describirse, 20 de ellas están dirigidas a medir cómo se sienten las personas en este momento y las otras 20 miden cómo se sienten habitualmente.

Aunado a lo anterior, se pidieron los datos generales de cada persona, como: edad, sexo, semestre, estado civil, carrera y finalmente si trabaja o no. Cabe mencionar que el estudio es realizado de manera anónima para mantener los resultados confidenciales.

2.4. Procedimiento

Primeramente, se realizó una revisión de los estudios ya existentes para justificar la presente investigación y así poder obtener los antecedentes que sirven como base para este estudio. Posteriormente se seleccionaron y prepararon los instrumentos a utilizar. Para la aplicación de los test se le invitaba al estudiante a participar y si el joven aceptaba se le daban los instrumentos para ser respondidos, asimismo, cualquier duda o comentario se les respondía de manera neutral. La recolección de datos se llevó a cabo durante el semestre.

Una vez aplicados los cuestionarios se procedió a revisar los instrumentos para corroborar si éstos fueron contestados en su totalidad, posteriormente se revisaron a detalle los test IDARE, ya que, para su puntuación era necesaria una plantilla, con la cual se sacaban las puntuaciones naturales. Concluyendo ese paso se realizó una base de datos para cada instrumento utilizado, al terminar de capturar toda la información, los datos se analizaron con el programa Statistical Package for the Social Sciences (SPSS) versión 22.

3. Resultados

En esta sección se describen los resultados obtenidos sobre la relación entre la inteligencia emocional percibida y la ansiedad como rasgo y estado, así como, las puntuaciones que se obtuvieron en cada escala para delimitar el nivel en el que se encuentran los jóvenes universitarios de una institución educativa de nivel superior del sur de Sonora.

Para reportar lo anterior, primeramente, se respondieron los siguientes objetivos específicos: conocer el nivel de inteligencia emocional que presentan los estudiantes, así como, conocer el nivel de ansiedad que presentan los jóvenes universitarios. Para ello, se llevaron a cabo varios análisis de tipo descriptivo.

3.1. Datos Generales

En primera instancia, se analizaron los datos generales tales como la edad y el sexo, por lo que, la muestra estuvo conformada por 100 sujetos, 62 del sexo femenino y 38 del sexo masculino, siendo participantes de entre 18 a 30 años de edad, todos de distintas carreras de una universidad del sur de Sonora (ver Tabla 1).

Tabla 1
Datos generales

Sexo

Participantes

Femenino

62

Masculino

38

Total

100

Basado en los instrumentos de medición TMSS24 e IDARE.

3.2. Nivel de inteligencia emocional

A continuación, se muestran los resultados obtenidos en el instrumento de medición TMMS-24, que mide la Inteligencia Emocional en donde se obtuvo que, en la dimensión de atención emocional, un 41% de los estudiantes presenta poca atención emocional, el 48% muestra una adecuada atención emocional y un 11% presta demasiada atención a sus emociones (ver Tabla, 2).

Tabla 2
Atención emocional

Nivel

Porcentaje

Poca atención

41

Adecuada

48

Demasiada

11

Total

100

Basado en la primera dimensión de la escala de inteligencia emocional (TMSS24).

En la segunda dimensión que es claridad emocional, el 32% presenta una mala claridad, mientras que el 49% muestran una adecuada claridad, finalmente, el 19% cuenta con una excelente claridad (ver Tabla, 3).

Tabla 3
Claridad emocional

Nivel

Porcentaje

Mala

32

Adecuada

49

Excelente

19

Total

100

Basado en la segunda dimensión de la escala de inteligencia emocional (TMSS24).

Por último, en reparación emocional el 19% arrojó una mala reparación, el 60% cae dentro de una adecuada reparación y 21% presenta una excelente reparación (ver Tabla, 4).

Tabla 4
Reparación emocional

Nivel

Porcentaje

Mala

19

Adecuada

60

Excelente

21

Total

100

Basado en la tercer dimensión de la escala de inteligencia emocional (TMSS24).

3.3. Nivel de Ansiedad

Para la medición de la ansiedad se utilizó la escala IDARE, la cual, por medio de dos dimensiones mide la ansiedad como estado, que hace referencia a cómo se siente el sujeto normalmente, y la ansiedad como rasgo, es decir, la ansiedad que presenta el sujeto en determinadas circunstancias. Las dos dimensiones se dividen en tres rangos posibles, que independientemente del sexo los niveles son los mismos para ambos. Por lo que, en la dimensión estado se obtuvo que el 44 % de los alumnos se encuentran en un nivel medio y un 56% se ubica en un nivel alto (ver Tabla 5).

Tabla 5
Ansiedad estado

Nivel

Porcentaje

Bajo

0

Medio

44

Alto

56

Total

100

Basado en la primera dimensión de la escala de ansiedad (IDARE).

Para la dimensión rasgo, se encontró que el 39% de los estudiantes se posiciona en el nivel medio, por lo que, el 61% cae dentro de un nivel alto (ver Tabla, 6).

Tabla 6
Ansiedad rasgo

Nivel

Porcentaje

Bajo

0

Medio

39

Alto

61

Total

100

Basado en la segunda dimensión de la escala de ansiedad (IDARE).

3.4. Correlaciones ansiedad estado y ansiedad rasgo

Según los datos obtenidos en los análisis anteriores se crearon las correlaciones, por lo tanto, se observa una relación directa entre la ansiedad estado y ansiedad rasgo con una puntuación de .365, con un nivel de significancia de 95%. Asimismo, se muestra correlación entre la ansiedad estado con la reparación emocional, teniendo una puntuación de .214, con un nivel de significancia de 99% (ver Tabla, 7).

Tabla 7
Correlaciones de ansiedad como estado

 

Ansiedad como rasgo

Inteligencia emocional: atención

Inteligencia emocional: claridad

Inteligencia emocional: reparación

Ansiedad como estado

Correlación de Pearson

0.365**

0.001

0.074

0.214*

Sig. (bilateral)

0.000

0.991

0.466

0.033

N

100

100

100

100

**. La correlación es significativa en el nivel 0,01.

 *. La correlación es significativa en el nivel 0,05

Por otro lado, se muestra una relación positiva entre la ansiedad como rasgo con la atención emocional, siendo esta de .231 con un nivel de significancia de 99%. Sin embargo, se obtuvo una relación negativa entre la ansiedad rasgo con la claridad emocional, teniendo una puntuación de -.201, con un nivel de significancia de 99% (ver, Tabla, 8).

Tabla 8
Correlaciones de ansiedad como rasgo

 

Ansiedad como estado

Inteligencia emocional: atención

Inteligencia emocional: claridad

Inteligencia emocional: reparación

 

Ansiedad  como rasgo

Correlación de

Pearson

  0.365**

0.231*

-0.201*

0.053*

Sig. (bilateral)

0.000

0.021

0.045

0.598

N

100

100

100

100

**. La correlación es significativa en el nivel 0,01.

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05.

3.5. Correlaciones inteligencia emocional

De la misma manera, se percibe una relación entre la atención emocional con la ansiedad rasgo, teniendo una puntuación de .231, con un nivel de significancia de 99%. Asimismo, se determina una relación entre la atención emocional con la claridad emocional de .345, con un nivel de significancia de 95%, así como también, con la reparación emocional mostrando una puntuación de .325, con un nivel de significancia de 95% (ver Tabla, 9).

Tabla 9
Correlaciones atención emocional

 

Ansiedad como estado

  Ansiedad como rasgo

Inteligencia emocional: claridad

Inteligencia emocional: reparación

Inteligencia emocional: atención

Correlación de Pearson

0.001

0.231*

0.345**

0.325**

Sig. (bilateral)

0.991

0.021

0.000

0.001

N

100

100

100

100

**. La correlación es significativa en el nivel 0,01.

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05.

En base a la información recabada, se muestra una relación negativa entre la claridad emocional y la ansiedad como rasgo, con una puntuación de -.201, con un nivel de significancia de 95%. Por otra parte, se observa una relación entre la claridad emocional y la reparación emocional con una puntuación de .343, con un nivel de significancia de 95% (ver tabla, 10) 

Tabla 10
Correlaciones claridad emocional

 

Ansiedad como estado

  Ansiedad como rasgo

Inteligencia emocional: atención

Inteligencia emocional: reparación

Inteligencia emocional: claridad

Correlación de Pearson

0.074

-0.201*

0.345**

0.343**

Sig. (bilateral)

0.466

0.045

0.000

0.000

N

100

100

100

100

**. La correlación es significativa en el nivel 0,01.

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05.

Asimismo, con la información recabada se puede establecer una relación entre la reparación emocional con la ansiedad estado con una puntuación de .214, con un nivel de significancia de 99%. Además, se muestra una relación entre la reparación emocional y la claridad emocional, teniendo una puntuación de .343, con un nivel de significancia de 95% (ver, Tabla 11).

Tabla 11
Correlaciones reparación emocional

 

Ansiedad como estado

  Ansiedad como rasgo

Inteligencia emocional: atención

Inteligencia emocional: claridad

Inteligencia emocional: reparación

Correlación de Pearson

0.214*

0.053

0.325**

0.343**

Sig. (bilateral)

0.033

0.598

0.001

0.000

N

100

100

100

100

**. La correlación es significativa en el nivel 0,01.

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05.

Para que el análisis de los datos presentados sea válido, se verificó el alfa de Cronbach de cada prueba, obteniendo así, un .909 para el TMMS-24 y un .946 para el test IDARE.

3.6. Alfa de Cron Bach de los instrumentos utilizados

Alfa de Cron Bach

Escala de inteligencia emocional  (TMMS-24)

0.909

Inventario de ansiedad rasgo-estado (IDARE)

0.946

 

De esta manera, se puede observar que en los resultados expresados anteriormente se muestra que, de acuerdo al test de inteligencia emocional un 48% de la muestra, presenta una adecuada atención emocional. Por consiguiente, en la dimensión de claridad un 68% de la muestra presenta una adecuada y excelente claridad emocional. Finalmente, en la tercera dimensión el 71% de los jóvenes tiene una adecuada y excelente reparación emocional.

3.7 Nivel de inteligencia emocional percibida

Inteligencia emocional

Nivel

Porcentaje

Poca

0

Adecuada

48

Excelente

52

Total

100

Basado en la escala de inteligencia emocional (TMMS-24).

Por último, con la información recabada en la escala IDARE que mide la ansiedad, se obtuvo que todos los participantes caen dentro de un nivel medio y alto de acuerdo a la ansiedad estado y ansiedad rasgo. Por lo que, cabe destacar que en esta investigación ningún estudiante presentó bajos niveles de ansiedad

4. Conclusiones

Una vez expuesto los resultados encontrados, se presentan las siguientes líneas de análisis:

Primeramente, al analizar los niveles de inteligencia emocional en esta muestra se encontró que muy poco índice de del nivel de baja inteligencia. La mayoría de los estudiantes presentaron niveles de rango entre adecuada y excelente nivel de inteligencia emocional.

Por lo que, esta información coincide con la encontrada en la investigación de Rodríguez, Amaya y Argota (2011) en donde se demuestra que la mayor parte de sus participantes tienen niveles adecuados de inteligencia emocional percibida (Dávila, Borrachero, Mellado y Mermejo, 2015). Al hacer una reflexión sobre los resultados positivos sobre el poseer una inteligencia emocional adecuada, es importante discutir que este tipo de inteligencia, no siempre garantiza el éxito en rendimiento académico, pero si es importante en la toma de decisiones dentro del ámbito académico (Del Rosal, Dávila, Sánchez, y Bermejo, 2016)

El segundo análisis comprende los datos obtenidos en este estudio en la escala IDARE, la cual muestra que todos los participantes cuentan con niveles de ansiedad tanto de rasgo como de estado, medios y altos, por lo que, estos resultados están en consonancia con la investigación realizada por Martínez-Otero (2014), quien destaca que la mayoría de alumnos universitarios presenta altos niveles de ansiedad. Lo que indica que las personas que presentan un grado de ansiedad medio y alto son más propensas a mostrar estrés, angustia y sintomatología fisiológica desagradables (Carrillo, 2008).

Seguido de analizar los objetivos específicos, se determinó el objetivo principal de este estudio, el cual, define la relación entre la inteligencia emocional percibida y la ansiedad en jóvenes universitarios, en donde se ha encontrado que existe relación directa entre la ansiedad como estado y rasgo y la reparación emocional. Asimismo, la ansiedad estado se relaciona positivamente con la atención emocional y de manera negativa con la claridad emocional. Por otro lado, la atención tiene relación directa con la claridad y la reparación, así como con la ansiedad como rasgo. Lo anterior se relaciona con un estudio realizado por Cardona, Pérez, Rivera, Gómez y Reyes (2015) en el cual manifiestan que ante los resultados obtenidos es necesario desarrollar intervenciones educativas que permitan promocionar y prevenir esta problemática, antes de que se vuelva uno de los principales problemas de salud en las universidades.

En definitiva, los hallazgos de este estudio son interesantes por varios motivos. En primer lugar, porque existen pocas investigaciones realizadas en universidades del sur de Sonora, que evalúen la relación entre la IE y la ansiedad. En segundo, las escalas utilizadas muestran datos válidos, por lo que, se pueden realizar comparaciones con los datos obtenidos en otros análisis. No obstante, el presente estudio tiene limitaciones que se deberían tener en cuenta en futuras investigaciones.

4.1. Recomendaciones

Para futuras investigaciones se recomienda ampliar la muestra, considerando trabajar con todas las universidades de la región, para así poder tener un panorama amplio sobre estas variables de estudios, y con ello poder diseñar y aplicar programas de atención bien dirigidos a los estudiantes. Con ello se lograría un mayor impacto para hacer comparaciones con poblaciones de otros estados o países, asimismo, se podrían agregar otras variables de estudio, como los datos sociodemográficos, el rendimiento académico, el estrés, entre otros, que podrían ser factores que enriquecerían el estudio.

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1. Licenciatura en Psicología, Licenciatura en Derecho Burócrata, Maestría en Psicología y Doctorado en Educación Departamento de Psicología. Instituto Tecnológico de Sonora. Programa de Psicología. cecilia.bojorquez@itson.edu.mx

2. Licenciatura en Psicología. Instituto Tecnológico de Sonora. Ingeniero en programa de psicología. shayurimsanchez@hotmail.com


Revista ESPACIOS. ISSN 0798 1015
Vol. 41 (Nº 13) Año 2020

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